No sé como lo hago, pero siempre, siempre, siempre, acabo tropezando con la misma piedra. Es más, me gusta, creo y puedo afirmar que sufro masoquismo de nacimiento. Si algo me gusta, es difícil deshacerme de ello. Eres todo lo que un día pude imaginar, pero la verdad, no sabía que vinieras con tanto regalito... pero el caso es que te quiero, no me imaginaría ahora mismo sin ti, cosa que me preocupa tremendamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario