domingo, 10 de abril de 2011

1,2,3,4...

Cuando empiezas a encapricharte con alguien, siempre encuentras un motivo para creer que esa persona es tu media naranja, cualquier motivo vale: como sacar fotografías del cielo nocturno, por ejemplo. A la larga sería una costumbre irritante, que motivaría a una separación. Pero cuando estás enamorado, crees que es lo que has estado esperando durante años.

sábado, 9 de abril de 2011

Te lo advierto: si te vas, no vuelvas.

Se está haciendo duro, muy duro. Pero sabía que algún día tendría que pasar por esto. Estaba escrito desde que te conocí, parece. He sufrido mucho, pero que mucho, pero aún así yo estaba ahí, y aún lo estoy, aun que no sea como antes, pero dije siempre, y es siempre. Aunque a veces piense que es lo peor que me ha podido pasar, creo que no es así, cuando me pongo a pensar digo: bueno, es una experiencia, ¿no? toda experiencia es buena después de todo. Pero sabes, lo peor era que yo estaba empeñada. Empeñada contigo, tan pero que tan ciega... se le hace difícil a cualquiera olvidar algo que en tu corazón persiste pero en tu mente no. O eso te haces creer tú a ti mismo. A quien lo intente, suerte, después de todo, la recompensa que tiene es mucho mayor que si no lo intentases.

domingo, 3 de abril de 2011

¡Ese! ese fue el día.
Supe que serías tú, y tan solo tú.
Quien me hiciera feliz el resto de mis días, en el que pensaría un día si y otro también, con el que compartiría cada segundo de mi vida, con el que viajaría, con el que me casaría, con el que haría grandes locuras, con el que  quería que todo lo irreal existiera, con el que quería formar una propia historia, su historia y la mía, la de los dos y nada más y nadie más que él y yo... siempre juntos.