1,2,3,4...
Cuando empiezas a encapricharte con alguien, siempre encuentras un motivo para creer que esa persona es tu media naranja, cualquier motivo vale: como sacar fotografías del cielo nocturno, por ejemplo. A la larga sería una costumbre irritante, que motivaría a una separación. Pero cuando estás enamorado, crees que es lo que has estado esperando durante años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario