
domingo, 26 de junio de 2011
El sonido del olvido.
Corre, vuela, muévete y ponte los los auriculares hasta que te piten los oídos. Tumba los bafles de la discoteca y siéntete el rey de la fiesta. No escuches lo que te digan, solo siente que eres tú el que posee las riendas de tu vida, el único que puede hacerse sentir bien a si mismo.

Estas acciones de escape se pueden definir como una huida de la realidad o de los problemas, pero creo que todo el mundo necesita un descanso, un respiro para poder sentir lo que de verdad quiere o siente. No quiero decir que se pueda huir de los problemas, dejarlos ahí como si no existieran y escapar, si no al contrario. Solo intento dejar claro que nada de arregla por si solo pero que de todas maneras descanses tus neuronas o desaparecerán del estrés sufrido en todos y cada uno de los días de tu vida. Lo he decidido: voy a darle unas largas vacaciones a mi sentido común.

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