Sientes que se ha estropeado todo, que no hay vuelta atrás. El día en el que ves caer todo a tu alrededor y que tú tienes que seguir en pie. Eso es lo que siento a día de hoy. Era solamente una niña ilusa que pensaba que todo se solucionaría con el tiempo. Que las cosas si fueron algún día importantes lo serían para siempre. Si una persona te decía: Sí, exactamente, eres imprescindible para mi. Yo me lo creía. Porque confiaba tanto en ti, no tienes ni idea cuanto. Cuando estabas harto de todo yo siempre acudía, solo quería verte feliz. Y sigo pensándolo pero no de la misma forma. Las cosas han cambiado igual que has cambiado tú. Para mi gusto las cosas son como son y no se pueden cambiar pero soy tan inocente que creía que esto tenía arreglo. Situación de mierda ¡Qué ingenua! como pude pensar que te importaría yo igual que tú a mi. Imposible. Tú eras un todo para mi y yo era solo el hombro donde podías apoyarte cada vez que tú quisieras. Claro, te has cansado. Tranquilo, no eres el único. Mírame a mi, ya estoy tan desquiciada por dentro que no sé ya ni que decir. La gente ya ni me entiende, y es lo normal, no lo entiendo ni yo como te pude querer tanto. Eres de esas cosas que las miras y te derrites de placer de observarlas, de esas que cuando aparecen su brisa te atraviesa los poros de la piel hasta llegar a tu punto más débil. Me estoy volviendo loca por ti, por más que lo intento no puedo olvidar, se que no lo haré, pero te recuerdo o te miro a los ojos y sigo sintiendo esa nostalgia de los días en que me decías que era importante para ti y que nunca me dejarías caer igual que yo te lo prometí a ti. La única diferencia es que yo lo decía de verdad y encima no me dejaste cumplir ni la mitad de las cosas. Si me dejaras entrar mas dentro de ti te entendería, hasta tú me entenderías. Tienes una barrera de puro acero, no quieres que nadie entre. Pero hace unos días decidí mirar tu paso por mi vida como una cosa positiva, después de todo algo de experiencia me has dado. No sé decir exactamente en que, pero voy a estar mucho mas atenta a como son las personas en realidad, si ya era perspicaz a la vez que ingenua, tú me has hecho lo que se llama más atenta, a la vez que fuerte. No sabes lo que te lo agradezco, GRACIAS por hacerme ver que la apariencia engaña y que se puede hacer de una persona el doble de fuerte de lo que es según las circunstancias que pase. Todos tenemos un límite y tú has pisoteado el mío.
No hay comentarios:
Publicar un comentario