Te escribo hoy, porque cualquier día vale.Mientras tú piensas en tus estudios, en tu preciosa novia y en tu futuro, yo pienso en ti, cada día y en todo momento. Desde que te conocí, me diste las alas que necesitaba para vivir, la alegría que añoraba hasta que tú entraste en mi vida. Te quiero por cómo me siento cuando estás a mi lado, lo feliz que me haces cuando dices que me quieres, que nunca me dejarás sola. Pero como esto es un sueño, un gran secreto, probablemente nunca sabrás lo que siento por ti, de lo que sería capaz por hacerte feliz, hasta que punto necesito ver tu sonrisa radiante de alegría, para que cada día me merezca la pena sonreír.
No hay comentarios:
Publicar un comentario