Pequeña, que cuando te des cuenta de que la vida no es coser ni cantar, que las cosas no son de color de rosa, que tu príncipe azul no existe y que los sapos mienten y solo babean, te darás cuenta de qué va esto. Que sí, que hubieras preferido no enamorarte. Hubieras preferido esperar una eternidad antes de sufrir por alguien que no te quiere como te mereces. Creo que es mejor esperar a que aparezca en tu vida alguien especial, alguien grande. El que te hará sonreír aunque le cueste la vida, ese es. Y te enamorarás, llegará un día que te enamorarás. Y él también te querrá con locura. Y no, pequeña, no es el príncipe de los cuentos de hadas. Es el que es perfecto a tu lado, no por separado. Aunque la perfección absoluta no exista, mientras esteis juntos, todo irá bien. Es aquel que a lo mejor, te enamoras pero no es el amor de tu vida, ese mito tan perseguido por las mujeres tantas y tantas generaciones atrás. No, peque, eso es poco probable, es posible, pero cuesta sudor y lágrimas encontrarlo. Pero bueno, ya sabes, lo que no sabes de su existencia no puedes echarlo de menos. Y ese chico que te quiere tal y como eres, que estará para ti y que te apoyará en cada momento de tu vida, ese es el que te merece realmente. Y justo ahí te darás cuenta de lo que es querer, pero con todas las letras, no a medias.

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