Sí, creo que me lo voy a tomar con calma, voy a respirar, a relajarme, a tranquilizarme y sobre todo, por favor, ni me hables. No me llames. No digas mi nombre más de dos veces al día. No me pienses. No estoy para ti. Te quiero, pero a mi manera.
No intentes ni digas nada de lo que te puedas arrepentir porque, en este juego, no hay ni abogados ni segundas oportunidades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario