-Deja de mirarme así, no te soporto, ¿es que no lo ves? eres insoportable, chico. Odio quererte tanto, ¿porqué sonríes? esto no debería ser bueno...-¿Qué por qué sonrío? me enamora tanto tus ojos y tu sonrisa, que me gustas hasta enfadada.
-Pero, ¿qué dices? no puedes quererme tanto como dices. Estoy enfadada, mírame. Después de todo, no somos tan diferentes: somos unos insoportables.
-¿Sabes lo que no soporto yo? que no soportes quererme así. Yo te quiero, tú me quieres. ¿Qué más da?
-No quiero perderte.
-Sabes de sobra que esto que sentimos cuando nos tocamos, cuando nos vemos, cuando nos miramos, esto debe ser una señal. Es increíble, diferente. Nunca sentí esto antes. ¿Crees de verdad que dejaría pasar a alguien como tú?
-No lo sé, tú dirás. Eres lo más parecido a la sublimidad que he conocido, no sé porque estás a mi lado todos los días desde que nos conocimos. Eso es lo que me jode. Te veo pocos defectos. Son cuasi inexistentes. Joder, te quiero. No eres normal.
-No soy normal precisamente porque desde que te conocí, mi vida cambió. Eres la persona que le da luz a mi vida. Sonreí desde el primer día que te vi, y no creo que pueda parar de hacerlo nunca.
-Mira, soy insoportable, lo sabes. Lo supiste desde el primer día que me viste. Tú mismo me lo dijiste. Me dijiste: "chica, ¿qué te pasa que estás con esa cara?" y yo te respondí que nada, que mi vida era una mierda.
-Pero también supe que no podría encontrar a alguien como tú. Con esa sonrisa, con el olor de tu perfume, que me encanta. El color de tu pelo... ains, supe que no encontraría nada mejor en mil años. Eres especial, mucho.
-Ves, ya empiezas otra vez. Eres perfecto, mi vida. Y una cosa sí que está clara, si mi vida era una mierda, como te dije, desde que apareciste dio un vuelco radical.
-Soy perfecto por que tú haces de mi la perfección personificada. Sin ti, yo también sería insoportable. Recuerda: insoportable+insoportable=insuperable.
-Por favor, dime que nunca me dejarás escapar y te prometo que te haré feliz siempre... aunque eso ya estaba claro desde el principio.
-Te quiero. Jamás te dejaré sola. Y bueno, también te prometo besarte todos los días, darte una o dos margaritas el día de San Valentín, recorrer el mundo entero contigo, si es necesario y que pase lo que pase, no te olvidaré nunca y te recordaré siempre.
-Eres lo más bonito que he visto en mi vida. Ah, y sonríe todo lo que quieras, no me voy a enfadar. Porque me he dado cuenta que soy feliz. Contigo, consigo la felicidad brutal y absoluta, perfecta. Está claro, hoy, creo en Dios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario