Ven a dormir conmigo, si quieres discutimos. Hagamos todo eso que un día nos prometimos. ¿Destino? que más dará eso ahora, fumemos los recuerdos que nos pasaron factura y perdámonos en este extraño viernes. Insúltame, no importa si me dices que me quieres, si llenas el vacío que hace tiempo me acompaña. Es amor de verdad porque de verdad me daña y dije: no importa el tiempo porque tú eres mi vida y volví ha hacer el tonto con la cara partida. Y no es culpa mía, es cosa de esta vida. Esta jodida herida que nunca nos cicatriza, un recuerdo que martiriza y confío en un "quizás". Nunca me dolió tanto escuchar un "nunca jamás".
Más duele el corazón cuando el sentimiento crece. Lo siento si te grito, este amor me acompleja. Esperanza es lo único que mi espejo refleja y deja que todo siga, deja que fluya, juntemos nuestras vidas: mi felicidad es tuya. Aún siento las heridas que grabaste entre mis brazos. El tiempo me hizo fuerte y la distancia pedazos.
Suerte que nunca falte, que esté presente. Convierte el "hasta luego" que dijiste en "para siempre".
Un te odio, un te vayas, lo haremos a mi modo o mejor la solución será pasar de todo, luchar codo con codo en estos días grises, hacer lo que sintamos y así por fin ser felices, curar las cicatrices, perdernos entre páginas, dibujar sonrisas y así bebernos nuestras lágrimas. No te imaginas como es éste amor suicida: con el corazón en obras y la mirada perdida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario